sexta-feira, 31 de outubro de 2008

Estados Unidos pierde influencia en América Latina

Rodrigo Lara Serrano
AméricaEconomía

En medio de la turbulencia financiera, muchos se preguntan si ahora vendrá el fin de la hegemonía global de Estados Unidos.

Pasó inadvertido en medio de la crisis. Nicaragua reconoció a Osetia del Sur y a Abjasia como Estados independientes, a sugerencia del gobierno ruso. Parece poco, pero es algo excepcional. "A esto no se atrevieron ni Hugo Chávez ni Raúl Castro", remarca el analista internacional y de defensa Juan Toklatián, en Buenos Aires. Para quien es una nueva señal del momento de máxima autonomía que vive Latinoamérica frente a EE.UU., si se miran los últimos cien años.

Ya nadie duda que, desde que Washington inició su saga de guerras en el Golfo Pérsico e intento de dominio de Asia Central, la región ha vivido los días de menor intervencionismo. Ahora, en medio de las turbulencias del derrumbe de la burbuja financiera de Wall Street, muchos se preguntan si no es el comienzo del capítulo siguiente: el fin de la hegemonía estadounidense global. Y si ello redundará en más libertad para las naciones latinoamericanas. O, paradojalmente, no.

En cuanto a la preeminencia estadounidense en el mundo, expertos como Jeremy Rifkin lo ponen blanco sobre negro: "EE.UU. hoy es una economía quebrada". Y un Estado quebrado rara vez puede sostener un dominio imperial. Para el autor de El sueño europeo, además, la globalización está suspendida del hilo cada vez más tenue de lo que llama "cantidad de crudo disponible per cápita" (a nivel planetario), el cual ha estado en franco descenso desde 1979. Y cuya baratura es el fundamento de la interconexión económica mundial dominada por las instituciones estadounidenses.

Pero Toklatián, autor de Globalización, narcotráfico y violencia, estima que decir que ya estamos en un nuevo mundo multipolar es apresurado. "La misma semana en que se aprobó el paquete de rescate de US$ 700.000 millones, se votó, por 318 contra 40, el presupuesto militar 2009". Son US$ 612.000 millones. "Equivale a la suma de los presupuestos de defensa de los otros 191 países que tienen asiento en las Naciones Unidas".

También en esas horas, las FF.AA. de ese país crearon, por primera vez, un "African Command", el cual controlaría operaciones eventuales en el continente negro. Si hay una debilidad, los militares la disimulan muy bien.

Para el analista brasileño Rubens Barbosa, ex embajador de Brasil en Washington y presidente de Rubens Barbosa y Asociados, es más razonable esperar un cambio de estilo que de vigor. "La economía americana es muy fuerte y va a recuperarse antes que las europeas", dice. "Creo que van a estar más abiertos al multilateralismo y menos arrogantes". Siempre dentro de la visión de que EE.UU. es una nación única. Con una misión: "No creo que la visión del destino manifiesto desaparezca. Será quizás menos agresiva", dice.

Precisamente, que los estadounidenses crean desde el comienzo de su historia en su "destino" privilegiado (que su democracia es mejor que las otras y que el país es un faro de la libertad en el mundo), puede llevar a una transición violenta si su poder disminuye. "Si miras la historia rusa no hay un componente de ambición global, excepto en el período de la URSS, que se lo dio la ideología", dice Toklatián. Eso fue muy bueno, porque -fenecida la ideología "casual"- "esta tradición cultural hizo que el colapso fuera sencillo: a nadie en el Kremlin se le ocurrió apretar el botón o iniciar una guerra en Europa". Pero en el caso de EE.UU. "me parece que el soft landing no sería el mismo". Gran ironía. A diferencia del soviético "común" ya desaparecido, el estadounidense "común" está dispuesto a creer cosas inverosímiles del mundo exterior por amor a su América.

En este escenario de vacilación, algunos piensan que Brasil tenderá a ocupar el rol de país dominante en la región. Inicialmente, con el apoyo de EE.UU. "Que potencias regionales como Brasil jueguen un mayor rol, no es del desagrado de EE.UU., en la medida en que se orienten hacia políticas que este país favorece", dice Boris Yopo, investigador del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. La razón es que "EE.UU. no puede, más que nunca ahora, distraer recursos que necesita en otras partes". Por eso es que "habla de apoyar a 'sus socios' en la región (Brasil, Chile, etc.), así asegurar estabilidad con esfuerzos mínimos".

Barbosa, por su parte, estima que "en los primeros años de la (eventual) presidencia Obama, alguna iniciativa habrá (Cuba), pero en general el tono actual no va a cambiar respecto de la región". La consecuencia práctica de ello "será la emergencia continua e influencia brasileña, seguida de cerca de la presencia china, especialmente en el comercio e inversiones".

Toklatián coincide en que "EE.UU. lo que está tratando de pasar a Brasil no es el comando, sino una serie de tareas". Obviamente, "esto va a ser aceptado por Brasil, que también obtiene sus propios objetivos estratégicos con ello".

Esta pareja de conveniencia se mantendrá, siempre y cuando EE.UU. no se debilite más o Brasil se fortalezca demasiado. Sobre ello, Carlos Acuña, analista político y profesor de la Universidad de San Andrés, en Buenos Aires, destaca que "no es verdad que cuando un poder se debilita, se debilita igual en todas las regiones". De hecho, "puede concentrarse en alguna y allí no se debilitará". ¿Elegirá la Casa Blanca una estrategia de control obsesivo sobre Latinoamérica una vez que cesen las turbulencias actuales? La reactivación de la IV Flota destinada a patrullar mares "y ríos" en Sudamérica puede ser vista así. ¿No le convendría a EE.UU. establecer una relación privilegiada con Brasil, como la que tiene con el Reino Unido? ?"No creo que EE.UU. esté dispuesto a otorgarle cierta paridad a un país de la región", evalúa Acuña. Es más, a la larga, "creo que lo pueden ver (a Brasil) como amenaza a su seguridad". Y ello, indica, es mutuo. "Las élites brasileñas, más allá de que sean de centro derecha o centro izquierda, coinciden en que -más tarde o más temprano- su autonomía está destinada a confrontar con las grandes potencias y, en particular, con EE.UU.".

Como señal de esto, Acuña menciona el proyecto del submarino nuclear brasileño. Y comenta que las autoridades del país han sido claras para indicar que "está destinado a impedir que las rutas marítimas del Atlántico Sur puedan ser amenazadas por potencias externas, no por sus vecinos sudamericanos".

Se vienen tiempos movidos. No es aventurado adelantar que unos EE.UU. que no quieran o no puedan sostener la Doctrina Monroe (la política del presidente de EE.UU. James Monroe de "América para los americanos"), no necesariamente ayudarían a la paz regional. Naciones de Asia o Europa podrían sentirse tentadas de reemplazar ellas a Washington, al menos en algunos países, si no emerge un consenso o alianza medianamente fuerte liderada por Brasil.

Aunque tal temor quizás sea algo prematuro. Con una sonrisa, Toklatián concluye: "América Latina hoy está más cerca de decirle adiós a la Doctrina Monroe. Eso no quiere decir que los norteamericanos le vayan a decir adiós".

quinta-feira, 30 de outubro de 2008

Iberoamérica reclama una "participación universal" en la solución de la crisis

El País

Los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en la XVIII Cumbre Iberoamericana inaugurada el miércoles en El Salvador ultiman una declaración en la que apuestan por una "participación universal, democrática y equitativa" en el debate y solución de la actual crisis financiera que azota las economías mundiales.

Los líderes iberoamericanos perfilan los últimos detalles de la declaración en un encuentro privado que iniciaron a las 22.00 (hora española). Allí tendrán la oportunidad de debatir la propuesta que ha hecho Venezuela para que se convoque "con urgencia" una reunión de jefes de Estado y de Gobierno, en el marco de Naciones Unidas, ante la gravedad de la crisis financiera, y que está por ver si se introduce finalmente en el comunicado.

Según el proyecto de declaración, los líderes expresarán su "determinación de participar y contribuir activamente en un proceso de transformación profunda y amplia de la arquitectura financiera internacional, que establezca instrumentos de prevención y respuesta inmediata ante futuras crisis y garantice una regulación eficaz de los mercados de capitales".

También reafirmarán su "compromiso" a la hora de adoptar "las medidas necesarias para proteger el empleo y la inversión, garantizar la disponibilidad de financiamiento para las actividades productivas e impulsar políticas sociales que beneficien en particular a los sectores más vulnerables de sus sociedades".

También prevén recordar la "responsabilidad del sistema financiero de los países desarrollados en la actual crisis" y la "urgencia de una conclusión satisfactoria y equilibrada para las negociaciones multilaterales para la Ronda de Doha, tomando plenamente en consideración los intereses de los países en desarrollo".

"Acento latinoamericano"

El presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, ha afirmado, durante su intervención en la sesión plenaria de la cumbre, que la presidencia española de la Unión Europea, que ejercerá en el primer semestre de 2010, "tendrá un marcado acento latinoamericano".

Zapatero ha dedicado buena parte de su discurso a subrayar la importancia que tienen los socios latinoamericanos para España y ha manifestado su orgullo de pertenecer a la comunidad iberoamericana. El presidente del Gobierno ha aprovechado la ocasión para reiterar el compromiso de España con la cooperación en Iberoamérica y para garantizar que, pese a la situación de crisis actual, se van a mantener las previsiones de aportaciones para los próximos años.

El presidente ha iniciado su intervención repudiando el atentado perpetrado por ETA en la Universidad de Navarra y por el que ha recibido la solidaridad de los líderes y delegados de los países asistentes. El jefe del Ejecutivo ha condenado el "intento de violencia ciega, criminal y fanática que una vez más ETA" ha protagonizado en España y ha trasladado a los heridos su deseo de una pronta recuperación. Zapatero, junto al Rey Don Juan Carlos, han manifestado su "firme repulsa" frente al ataque que dejó 28 heridos leves. A la condena se han sumado de manera unánime todos los líderes iberoamericanos.

Una nueva realidad geopolítica

Zapatero también ha abogado por que se tenga en cuenta la nueva realidad geopolítica mundial a la hora de acordar las reformas del sistema financiero internacional y de determinar los grupos de decisión que han de impulsar esos cambios. El mandatario considera que el foro iberoamericano debe tener una voz de gran relevancia en las modificaciones de unas reformas financieras que cree imprescindibles.

El presidente del Gobierno (quien ha recibido ya en la cumbre el apoyo explícito de varios líderes iberoamericanos a su deseo de estar presente el 15 de noviembre en Washington) destacó que los países de Iberoamérica afrontan esta crisis en mejores condiciones que en otras ocasiones. Ese fue uno de los argumentos que utilizó para considerar que la voz de Iberoamérica se tiene que hacer presente en la toma de decisiones para reformar el sistema financiero internacional.

quarta-feira, 29 de outubro de 2008

Número global de desempregados pode passar de 200 milhões

Juan Somavia
Le Monde

A Organização Internacional do Trabalho (OIT) fez uma primeira estimativa do impacto da crise sobre a vida cotidiana das pessoas em todos os níveis da sociedade. O número global de desempregados poderá aumentar em 20 milhões, daqui ao fim de 2009 – ultrapassando o número de 200 milhões de desempregados no mundo pela primeira vez na História.

A atual crise atingiu duramente o setor financeiro. Quais as conseqüências para as pessoas e para a economia real? Desconhecemos a gravidade desta crise e sua duração. Mas sabemos que se não agirmos de maneira decisiva as conseqüências para milhões de pessoas e suas condições de vida e de trabalho serão profundas. Diante da urgência, as propostas se destinarm a uma melhor regulação financeira e a um mecanismo de segurança global mais eficaz. Mas devemos nos projetar para além dos mercados financeiros. A crise não se sentiu apenas em Wall Street, mas nas ruas do mundo inteiro.

O mundo necessita de um plano de resgate econômico para todos aqueles e aquelas que trabalham, investem e asseguram o funcionamento da economia real. Com regras e políticas favoráveis ao trabalho decente e às empresas produtivas. Com o restabelecimento do liame entre produtividade e salários, entre crescimento e desenvolvimento. As pessoas devem reencontrar confiança numa economia que também funciona para elas. Essa mensagem é urgente.

A Organização Internacional do Trabalho (OIT) fez uma primeira estimativa do impacto da crise sobre a vida cotidiana das pessoas em todos os níveis da sociedade. O número global de desempregados poderá aumentar em 20 milhões, daqui ao fim de 2009 – ultrapassando o número de 200 milhões de desempegados no mundo pela primeira vez na História. As pessoas que trabalham na construção, na indústria automobilística, no turismo, na finança, nos serviços e no setor imobiliário serão as primeiras atingidas.

Além disso, o número de pessoas trabalhando e vivendo com menos de um dólar por dia poderá aumentar em 40 milhões e o de pessoas vivendo com 2 dólares por dia em 100 milhões. Por mais sombrias que sejam essas previsões, é temeroso pensar que se trata apenas de uma subestimação, caso os efeitos do desaquecimento econômico e da recessão que se aventam não forem rapidamente controlados.

Devemos concentrar nossa ação sobre as pessoas, as empresas, a economia real. Quatro eixos devem ser observados. O primeiro, restaurar a circulação do crédito. As medidas de urgência já foram tomadas ou estão sendo preparadas. Segundo, dar sustentação aos mais vulneráveis. Uma série de medidas estão ao alcance das mãos, da proteção às aposentadorias ao seguro desemprego, passando pela ajuda às PME (Pequenas e Médias Empresas), que persevera sendo o primeiro nicho de emprego. Terceiro, políticas públicas eficazes e uma regulação inteligente, que recompense o trabalho e a empresa. Nós estamos sofrendo os espamos de um sistema financeiro que perdeu o rumo no plano ético.

Devemos retomar a função primeira e legítima da finança, que é promover a economia real, emprestar aos empreendedores que investem, inovam, criam empregos, produzem. Retomemos o papel primeiro dos mercados financeiros: lubrificar a engrenagem da economia real. Enfim, e isso é crucial, devemos relevar os desafios fundamentais subjacentes. Muito antes da crise financeira atual, nós já estávamos em crise. Uma crise marcada por uma pobreza maciça em escala mundial, de desigualdades sociais crescentes, de uma informalidade e de um trabalho precário em pleno avanço. Uma crise da globalização que trouxe benefícios consideráveis, mas que, para muitos, é desequilibrada, injusta e não-durável.

É urgente reencontrar um equilíbrio. Este passa pela sustentação das pessoas e da produção. É preciso salvar a economia real. Lembremo-nos de que as pessoas julgam sua vida e seu amanhã em função do seu percurso no trabalho. Mais do que nunca, devemos lutar para que as políticas públicas e os serviços sociais necessários estejam à altura da principal preocupação das pessoas: uma oportunidade justa de ter um trabalho decente.

Para manter abertas as economias e as sociedades, as organizações internacionais responsáveis devem se reunir em torno de um quadro multilateral para uma mundialização justa e duradoura. As negociações comerciais estão em pane; os mercados financeiros vacilam e estão à beira do colapso; a mudança climática está ocorrendo; toda refundação deverá encontrar um método para integrar as políticas financeira e econômica, social e ambiental no âmbito global. A crise das subprimes não será resolvida com políticas tímidas. O tempo é de audácia, de pensamento e ação inovadores, para responder aos imensos desafios que estão postos diante de nós.

terça-feira, 28 de outubro de 2008

Uma Casa Branca Negra


Boaventura de Sousa Santos
Centro de Estudos Sociais

É muito provável que o próximo presidente dos EUA seja um afro-descendente. O significado de tal facto é enorme e insere-se num processo histórico mais amplo. As três últimas décadas foram de muita esperança e desilusão a respeito da democracia representativa. Muitos países conquistaram ou reconquistaram a democracia neste período mas a garantia dos direitos cívicos e políticos ocorreu de par com a degradação dos direitos sociais, o aumento da desigualdade social, da corrupção e do autoritarismo.

O desencanto, numa época em que a revolução não foi uma alternativa credível à democracia, fez com que surgissem novos actores políticos, movimentos sociais e líderes, na maioria dos casos com poucas ou nenhumas vinculações à classe política tradicional. As Américas são uma ilustração eloquente disto ainda que os processos políticos sejam muito diferentes de país para país. Em 1998 um mulato chega à presidência da Venezuela e propõe a revolução bolivariana; em 2002 um operário metalúrgico é eleito presidente do Brasil e propõe uma mistura de continuidades e rupturas; em 2005 um indígena é eleito presidente da Bolívia e propõe a refundação do Estado; em 2006 um economista sem passado político é eleito presidente do Equador com a proposta da revolução cidadã; em 2006 e 2007 duas mulheres são eleitas presidentes do Chile e da Argentina respectivamente e com projectos de continuidade mais ou menos retocada; em 2008 um bispo, teólogo da libertação, é eleito presidente do Paraguai e põe fim a décadas de domínio do partido oligárquico através da aliança patriótica para a mudança, e ainda em 2008 é provável que um negro chegue à Casa Branca com o slogan: “Change, yes we can”.

Uma nova política de cidadania e de identidade, sem dúvida mais inclusiva, está a impregnar estes processos democráticos, o que nem sempre significa uma política nova. Por isso pode ser um sol de pouca dura. De todo modo, é importante que líderes vindos de grupos sociais que na história da democracia mais tarde conquistaram o direito de voto assumam hoje um papel de preeminência. No caso dos EUA, isto acontece apenas quarenta anos depois de os negros conquistarem direitos cívicos e políticos plenos.

A eleição de Obama, a ocorrer, é o resultado da revolta dos norteamericanos ante a grave crise económica e a estrondosa derrota no Iraque, apesar de declarada como vitória até ao último momento, como já aconteceu no Vietname. O fenómeno Obama revela contraditoriamente a força e a fragilidade da democracia nos EUA. A força, porque a cor da sua pele simboliza um acto dramático de inclusão e de reparação: à Casa Branca dos senhores chega um descendente de escravos, mesmo que ele pessoalmente o não seja. A fragilidade, porque dois temores assolam os que o apoiam: que seja assassinado por racistas extremistas e que a sua vitória eleitoral, se não for muito expressiva, seja negada por fraude eleitoral, o que não sendo novo (o W. Bush foi “eleito” pelo Supremo Tribunal) representa agora uma ocorrência ainda mais sinistra. Se nada disto ocorrer, um jovem negro, filho de um emigrante queniano e de uma norte-americana, terá o papel histórico de presidir ao fim do longo Século XX, o Século americano.

A crise financeira, apesar de grave, é apenas a ponta do iceberg da crise económica que assola o país e tudo leva a crer que a sua resolução, a ocorrer, não permitirá que os EUA retomem o papel de liderança do capitalismo global que tiveram até aqui. Em nome da competitividade a curto prazo foi destruída a competitividade a longo prazo: diminuiu o investimento na educação e na saúde dos cidadãos, na investigação científica e nas infraestruturas; aumentaram exponencialmente as desigualdades sociais; a economia da morte do complexo militar-industrial continua a devorar os recursos que podiam ser canalizados para a economia da vida; o consumo sem aforro nativo e o belicismo sem recursos próprios fizeram-se financiar pelos créditos de países terceiros que não vão continuar a confiar numa economia dirigida por executivos vorazes e irresponsáveis que se atascam em luxo enquanto as empresas abrem falência e transformam os seus passivos em endividamento das próximas gerações.

A União Europeia já chegou a esta conclusão e parece ter a veleidade de tomar o lugar dos EUA, apesar de nos últimos vinte anos só não ter sido uma aluna mais fiel do modelo norte-americano porque os cidadãos não permitiram. Acresce que nas relações com os países que na América Latina, na África e na Ásia podiam ser parceiros de um novo modelo económico e social mais justo e solidário a UE persiste em assumir posições imperialistas e neocoloniais que lhe retiram qualquer credibilidade. A transformação não virá da UE ou dos EUA. Terá de lhes ser imposta pela vontade dos cidadãos dos países que mais sofreram com os desmandos recentes do capitalismo de casino.

segunda-feira, 27 de outubro de 2008

Golpe global


AméricaEconomía

La intoxicación de Estados Unidos con su crisis financiera impactará al mundo y a América Latina. Sus efectos someterán a prueba las reservas y reformas realizadas en la región.

Desde su oficina en un moderno edificio en San Isidro, el encopetado barrio financiero de Lima, Guillermo Arbe tiene una hermosa panorámica del crecimiento de la economía peruana. Grúas y edificios corporativos en construcción son posiblemente la cara más visible de una expansión peruana que avanza al 9% gracias al crecimiento de sus exportaciones y a un boom de inversiones. De hecho un enorme edificio de unos 30 pisos se levanta justo al lado de su ventana bloqueando gran parte de la vista que tenía de la capital peruana. Pero por estos días, Arbe, economista jefe de Scotiabank en Perú, antes que mirar por su ventana, prefiere el monitor de su PC. Y es que hay un indicador que le ha quitado el sueño las últimas semanas -el de la deuda del gobierno de Estados Unidos-, por lo que frecuentemente visita el sitio web Debt to the penny, creado por el Tesoro de Estados Unidos para registrar la evolución diaria de la deuda pública. "Hoy hubo un hito", dice el tercer día de octubre. "La deuda pública de EE.UU. superó los US$ 10 billones... Y hablo de esos billones con doce ceros", dice. "En las últimas dos semanas el incremento ha sido de US$ 500.000 millones. Eso es lo que normalmente la deuda aumenta ¡en un año!".

La explicación de esto es simple: mientras el Congreso discutía si aprobaba o no un plan de rescate, la Reserva Federal, o la Fed como es mejor conocido el banco central de Estados Unidos, ha estado inyectando liquidez al mercado en las últimas semanas a una velocidad sin precedentes.

Arbe muestra un gráfico con el endeudamiento promedio diario de la economía de Estados Unidos en las últimas décadas. Es una curva plana con algunos montes, como el del 11 de septiembre de 2001 o el correspondiente al de algunas acciones militares. No obstante, al incluir las últimas dos semanas de septiembre en el gráfico, todos los montes desaparecen: la escala de las emisiones de deuda de las últimas semanas minimizan cualquier otro compromiso de recursos públicos realizado en el pasado por EE.UU. Y eso que aún no se contabilizan los US$ 700.000 millones aprobados ese mismo día como plan de rescate del gobierno de Bush para el sistema financiero.

Como muchos en América Latina, Arbe está preocupado de cómo afectará eso a la economía de su país. "Inversiones como la del edificio del frente dependen del costo de capital y de la confianza", dice Arbe. "Nuestros tests de resistencia confirman que un alza en el costo de capital podrían frenar la inversión y el crecimiento en 2009 y especialmente a partir de 2010".

El costo de capital y la restricción en los flujos de inversiones globales va a ser uno de los canales de contagio más directos de esta crisis financiera. Pero no será el único. Aunque la causa inmediata de todo esto fue la explosión derivada de la burbuja de los créditos hipotecarios en Estados Unidos y que se contagió al resto del mundo a través de sofisticados instrumentos financieros en torno a ellos, el problema y su solución son muchos más complejos y profundos que muchas estimaciones. Una situación que pondrá a prueba las reformas realizadas y las reservas acumuladas por las economías de la región en los últimos años.

De hecho, comparar esta crisis con la de los años 30 podría ser sólo un mal cliché. En los 30, Estados Unidos sólo representaba el 15% del PIB global. Hoy representa el 25%. Entonces, a principio del siglo XX, los canales de contagio eran principalmente los comerciales. Hoy son muchos más.

En Colombia, por ejemplo, ya se están empezando a sentir. Un banquero de inversiones que opera en el mismo edificio de Citibank en Bogotá, reconoce su ingenuidad al pensar que lo peor había sido cuando la crisis golpeó directamente al Citi a fines del año pasado. "Pero ha sido en las últimas semanas lo más complicado: el fondeo de todos los proyectos de financiamiento corporativo que estábamos llevando a cabo se han encarecido entre 1,5 a 3 puntos en las últimas semanas", dice pidiendo no revelar su nombre para no perjudicar clientes. "Y hay varios proyectos en que extranjeros estaban interesados en comprar empresas locales que se han suspendido".

Las tasas han subido y las líneas de crédito han disminuido. "Las líneas de crédito para algunos bancos latinoamericanos se han estado secando y algunos grandes, principalmente en Brasil, han comenzado a tener problemas en conseguir la renovación de éstas, especialmente en el área del financiamiento de las exportaciones", dice Frederick Jaspersen, director del departamento para América Latina del Instituto Internacional de Finanzas. Esto está llegando a los consumidores: las tasas de interés hipotecarias y de consumo han registrado fuertes alzas.

En otras partes por ahora sólo ha habido susto. Gonzalo Ferrer, director de estructuración financiera del banco de inversiones chileno Celfin Capital, no recuerda si la noticia la vio en CNN o en BBC pero sí recuerda la enorme sorpresa que le produjo saber de la quiebra de Lehman Brothers. "Pensé que correría la misma suerte que Bear Stearns; que terminaría siendo comprada por otra institución con ayuda del gobierno", dice. Desde esa fecha, Ferrer, quien lidera el equipo a cargo de estructurar operaciones de emisiones de deuda y derivados, ha estado bastante más atareado que lo normal, contestando las inquietudes de sus clientes. "Afortunadamente, ninguno de ellos ha solicitado o insinuado la necesidad de diferir alguna operación", dice. "Estamos trabajando en tres emisiones de bonos y no hemos tenido que posponer nada". En México dicen que la historia es parecida. "Lo que hemos visto en la banca en general en México, es que están encontrando dificultades para fondearse aquellos que lo hacían con instituciones financieras del exterior", dice Saúl Villa, socio del banco de inversión Pablo Rión y Asociados, en Ciudad de México y quien se entero de la quiebra de Lehman Brothers mientras estaba dando el grito de la independencia mexicana en un día festivo en Oaxaca. "Pero creemos que el movimiento de actividades financieras por parte de capitales mexicano seguirá muy activo".

La buena noticia es que mientras Estados Unidos se endeudaba, algunos en América Latina -gobiernos, bancos centrales e instituciones financieras- se sobrecapitalizaron siguiendo un comportamiento contracíclico que les permitirá enfrentar con relativa tranquilidad la crisis. El Banco Central de Chile ha salido al paso diciendo que asegurará la oferta de dólares para financiar las líneas de comercio. Por su parte, el ministro de hacienda de Brasil, Guido Mantega, ha dicho que el gobierno también proveerá crédito si las líneas internacionales desaparecen.

Los altibajos de las bolsas de las últimas semanas han tenido mucho que ver con la enorme volatilidad emocional de los inversionistas de todo el planeta frente a la crisis. Un golpe que llegó de frente a Brasil y al Bovespa. "En mis años como operador de instrumentos de mercados emergentes Brasil siempre se ha llevado la peor parte cuando viene un problema", dice Michael Power, de Investec Asset Management, en Sudáfrica. "Si había un problema en Turquía la orden que nos llegaba era '¡vender Brasil!', si había efervescencia en Tailandia, ¡vender Brasil!". Más allá de la volatilidad, analistas en Brasil, Perú y México coinciden que la tendencia de mediano y largo plazo en las bolsas latinoamericanas estará lejos de ser positiva en los meses que vienen debido a la sequía de flujos internacionales. El valor de los fondos de pensiones y de los ahorros en instrumentos de renta variable dejarán para la historia la curva positiva de los rendimientos conseguidos en los últimos años. "Será el momento para buscar oportunidades", dice Henry White, un ex banquero de inversión de Los Ángeles y que se estableció en Rio de Janeiro, desde donde gestiona fondos para clientes en Estados Unidos. "He perdido mucho dinero en las últimas semanas, pero con o sin plan de rescate, con o sin crisis la lógica siempre es la misma: compra barato, vende caro. Y creo que es un buen momento para comprar barato".

Economistas también coinciden que la situación tendrá efectos sobre las economías reales de América Latina. Varios bancos de inversión están revisando a la baja sus estimaciones de crecimiento para la región el próximo año. JP Morgan recientemente corrigió a la baja su estimación de crecimiento a 4% en 2008 y a 3,1% en 2009. También redujo a México, el país de América Latina que más dependencia económica tiene de Estados Unidos, a 1,8% este año y a 2,2% el próximo. Es obvio: con Estados Unidos y gran parte del mundo desarrollado al borde de la recesión, si no ya derechamente en ella, América Latina verá una menor demanda por sus preciados commodities, con efectos en el ingreso de sus empresas y en la capacidad de creación de empleo.

Inflación versus China

La situación de crisis a la que llegó el sistema financiero de EE.UU. y su contagio global estuvo impulsado por los déficit gemelos -el déficit fiscal y el déficit en cuenta corriente- con los que operó EE.UU. durante los últimos años. Como el resto del mundo quería evitar un debilitamiento de la moneda norteamericana, los principales banco centrales del planeta compraron dólares para ganar reservas. "Al mismo tiempo generaron un aumento en la masa monetaria de EE.UU. que no pudo ser internalizada por la economía", dice Juan José Marthans, economista peruano, ex director del Banco Central y ex Superintendente de Bancos e Instituciones Financieras de su país. El resultado de eso ha sido inflación. "Cuando vamos a la Fed, al Banco Europeo o al Banco Central chino y le preguntamos por el origen de la inflación global todos dicen que es importada. Pero es imposible que todos estén importando algo que nadie está exportando. La inflación global tuvo su origen en esta dinámica de la economía estadounidense". De hecho, la inflación global de 2008 se estima que será del orden del 4%, el doble de lo que era en 2003. La inflación de EE.UU., aunque ha mostrado contracción en los últimos meses tendría que enfrentarse con la política altamente expansiva a la que están apuntando la Fed y el Tesoro.

Se trata de un factor de riesgo adicional pues aunque la demanda agregada tenderá a contraerse esto podría darse en un ambiente de inflación creciente y contagiosa que obligará a tomar políticas monetarias más restrictivas en el resto de mundo. Algo que podría afectar especialmente a Asia, la principal esperanza de dinamismo en los difíciles años que se vienen. China de hecho cerró los primeros ocho meses del año con una inflación de 7,3% lo que hace presagiar una inflación de dos dígitos para fin de año. No obstante hay quienes creen que el país asiático tiene espacio para maniobrar, aun con contracción global y mayores tasas de interés, alimentando la economía real. "Las empresas de China pronto descubrirán la mayor economía emergente del mundo: la misma China", dice Power, de Investec. "El país tiene la capacidad de seguir creciendo simplemente motivando que ahorren menos de sus ingresos y gasten más". El promedio de ahorro en China por persona es de 45% del ingreso, frente a Estados Unidos, donde el promedio es del -1%. "Por ejemplo, el 85% de los automóviles producidos en China ahora se destinan al mercado interno, y son comprados por personas que nunca antes habían tenido un automóvil, y en muchos casos pagan al contado, no a crédito", comenta.

Power espera que los proyectos de infraestructura sigan fuerte en ese país, el cual cuenta con cerca de US$ 2 billones (millones de millones) en reservas. La demanda por commodities podrá caer, pero debiera repuntar a fines de este año o comienzos del próximo, agrega Power, y en tal caso los países que puedan venderle hierro, carbón -el 70% de la base energética china usa ese mineral como combustible- y cobre se beneficiarán. "En los últimos dos años y éste, China ha aumentado su capacidad de generación de energía en un monto equivalente a todo el sistema energético del Reino Unido, y se espera que esta tasa de crecimiento siga los próximos dos años. ¿Te imaginas la cantidad de cobre que eso requerirá?".

Leonardo Chialva, socio de la argentina Delphos Investment, dice que la posición de América Latina depende en gran medida de que no haya una debacle en China que lleve a un desplome en los precios mundiales de las materias primas. Pero ésta parece ser una variable controlada. El país sufrirá una desaceleración frente a los explosivos dos años pre Juegos Olímpicos. Pero ¿qué tan desacelerado puede estar un país que crece a 9,5%? Bueno, esa es la proyección que hace Sherman Chan, analista de Economy.com, desde Sydney. "China sufrirá en parte, porque depende en gran medida de las exportaciones y del crecimiento de las inversiones", dice. "Pero dado que tiene un mercado interno tan grande, éste le proveerá apoyo para que la desaceleración no sea tan fuerte y crezca, aunque por debajo de las tasas de dos dígitos de los últimos años".

Además, el gobierno chino está dando claras señales al mercado de que pretende actuar para que la desaceleración no sea tan fuerte. Chan comenta que ha anunciado planes de mejorar la infraestructura en sus ciudades de "tercer nivel", o sea, las que tienen mucha distancia que acortar con mega ciudades como Beijing o Shangai. "Esto apoyará los precios de los commodities", comenta Chan. Además, el banco central chino ha comenzado una fase expansiva de política monetaria tras varios años de política restrictiva para frenar la inflación. "Creo que veremos más medidas expansivas de la economía por parte del gobierno chino", señala Chan.

La analista agrega que India también será motor de crecimiento. "India tiene programada elecciones antes de mayo del próximo año, aunque el gobierno no ha anunciado la fecha definitiva", explica. "Es posible que el gobierno lance nuevos proyectos de infraestructura antes de las elecciones, lo que también debiera apoyar los precios de los commodities". Power, de Investec, cree que India es a muy largo plazo una de las mejores apuestas en el mundo, en especial considerando sus rasgos demográficos. "Cerca del 30% de todos los niños del mundo están allí. Con un perfil demográfico así, su atractivo es inapelable".

Por esto, a largo plazo hay consenso en que la región no tiene tanto que temer. Internamente, está en mejor pie que en coyunturas anteriores, gracias al mejor manejo fiscal en algunos de sus países, menor deuda en moneda extranjera, apertura de nuevos mercados, principalmente Asia y fuertes reservas que le permitirán tener políticas fiscales expansivas.

Por ejemplo, Brasil es acreedor neto en dólares y tiene reservas suficientes para cubrir cuatro veces sus pasivos de corto plazo en dólares. Uruguay, Colombia y México muestran cifras similares. El que mejor ha practicado una política anti-cíclica es Chile: su ministro de finanzas ha sido blanco de fuertes críticas, por incrementar los ahorros y los fondos de estabilización del gobierno en los últimos años de vacas gordas. Hoy debiera recibir aplausos.

"La variable clave de esta crisis es el tiempo que dure, más que su profundidad", comenta Alejandro Neut, economista de la oficina para América Latina y el Caribe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, en París. "Por muy profunda que sea, si se recupera rápidamente, creo que América Latina se salvará, porque ha tomado suficiente oxígeno". Por oxígeno, Neut se refiere a un superávit comercial que le ha permitido a la región tener una balanza de capitales a su favor. "Aunque sea por un tiempo limitado, existe un desacoplamiento con el resto del mundo". Pero lo vital aquí es el tiempo. La región podrá aguantar si la crisis se resuelve pronto. Pero si no, necesitaremos un deux ex machina que nos salve en el último minuto.

sábado, 25 de outubro de 2008

La desconocida cita entre John McCain y Pinochet


John Dinges
Ciper

Un cable desclasificado por el gobierno estadounidense revela la hasta ahora desconocida y “amistosa” cita entre el candidato republicano y Augusto Pinochet, en plena dictadura y cuando Washington intentaba extraditar a los culpables del asesinato de Orlando Letelier. El documento también cuenta detalles inéditos de lo que pasaba en 1985 en el seno de la Junta de gobierno: el almirante Merino le dijo a McCain haberle advertido a Pinochet que ni él ni los otros miembros de la Junta lo apoyarían para un “ridículo” plebiscito y que en cambio habría elecciones libres, en las que el dictador no participaría. Además, el ex canciller Hernán Cubillos le confesó al congresista que él quería ser el candidato presidencial de la derecha.

El actual candidato presidencial del Partido Republicano, John McCain, quien ha criticado severamente la idea de reunirse con dictadores sin condiciones previas, parece haber hecho justamente eso. En 1985, McCain viajó a Santiago para un encuentro amistoso con el dictador militar chileno, el general Augusto Pinochet, uno de los más grandes violadores de los derechos humanos.

El encuentro con el entonces jefe del régimen militar chileno fue descrito por el propio McCain como “amistoso y por momentos cálido, pero notó que el presidente parece obsesionado con la amenaza del comunismo”. Así lo describe en un cable que envió la embajada estadounidense en Santiago y que fue desclasificado en Washington.

McCain, entonces miembro del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, no realizó declaraciones públicas criticando la dictadura. A juzgar por el tenor del cable de la embajada, tampoco las hizo en privado. Un cuidadoso chequeo de los periódicos de la época y entrevistas con los principales líderes de la oposición a Pinochet de ese momento, indican que en su visita a Chile no se reunió con ningún representante de la oposición democrática.

Al momento del encuentro, realizado la tarde del 30 de diciembre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos intentaba obtener de las autoridades chilenas la extradición de tres hombres cercanos a Pinochet –el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, y los ex oficiales DINA Pedro Espinoza y Armando Fernández Larios- por un acto de terrorismo ocurrido en Washington DC. Un juicio en Washington determinó su procesamiento por el asesinato en 1976 del ex embajador y ex canciller Orlando Letelier y de la norteamericana Ronny Moffit, quien viajaba con él. La bomba puesta en su auto y que estalló en Sheridan Circle, fue descrita en esa época por la prensa internacional como el más flagrante acto de terrorismo internacional perpetrado en suelo estadounidense por una fuerza extranjera.

En esos mismos días en Chile, la oposición buscaba desesperadamente el apoyo de líderes democráticos de todo el mundo en su intento por presionar a Pinochet a poner fin a la dictadura que ya cumplía 12 años y permitir el retorno a la democracia. Otros congresistas visitaron Chile después de la vista de McCain e hicieron declaraciones públicas contra la dictadura y en apoyo del retorno a la democracia, convirtiéndose en el blanco de violentas demostraciones pinochetistas.

El senador demócrata Edward Kennedy aterrizó en Chile sólo 12 días después de McCain en una pública demostración de apoyo a la democracia. Fue recibido por manifestantes que le lanzaron huevos y bloquearon el camino desde el aeropuerto, lo que obligó a que el senador fuera transportado en helicóptero a la ciudad, donde se reunió con líderes de la iglesia católica, de los derechos humanos y un gran grupo de activistas de la oposición.

Mark Schneider, un asesor en política exterior y ex funcionario de la unidad de derechos humanos del Departamento de Estado, quien organizó el viaje de Kennedy, dice que no tenía idea de que McCain había estado en Chile sólo días antes. “Sería muy sorprendente y decepcionante si el senador McCain fue a Chile a encontrarse con un dictador y no le exigió el retorno a la democracia, y no hizo declaraciones públicas en apoyo al retorno a la democracia”, afirma Schneider.

La presencia de McCain en Chile fue aparentemente mantenida lo más silenciosa posible. Él y su mujer Cindy llegaron a Santiago el 27 de diciembre y viajaron inmediatamente a la zona de Puyehue, en el sur de Chile, para pasar algunos días como huéspedes del prominente partidario de Pinochet, Marco Cariola, quien luego fue elegido senador por la UDI.

El viaje fue coordinado por el embajador de Chile en Estados Unidos, Hernán Felipe Errázuriz. De acuerdo a un documento contemporáneo del gobierno de Chile, Errázuriz arregló un enlace gubernamental especial para ayudar a McCain en Chile, y lo describió como “uno de los congresistas conservadores más cercano a nuestra embajada”.

Errázuriz también se encargó de que los McCain se quedaran en la parcela de su acaudalado amigo, Marco Cariola. Fue el propio Cariola quien relató después su encuentro con McCain y su esposa, a quienes –dijo a La Tercera- no conocía previamente. Los McCain pasaron tres días y medio pescando salmones, truchas y andando a caballo en la zona conocida como una de las más bellas atracciones turísticas de Chile, con docenas de lagos de aguas cristalinas y ríos rodeados de lujosas propiedades, como la de su anfitrión.

El 30 de septiembre, McCain regresó a Santiago, donde a las cinco de la tarde se reunió con Pinochet, y luego con el comandante en jefe de la Armada, almirante José Toribio Merino. Ambos encuentros fueron descritos en un cable de la embajada de Estados Unidos, basado en una conversación posterior de McCain con otros oficiales diplomáticos:

“La mayor parte de la reunión de 30 minutos con el presidente, en la que estuvieron presentes el ministro de Relaciones Exteriores [Jaime] Del Valle y un integrante del staff ministerial, estuvo dedicada a discutir los peligros del comunismo, un tema sobre el cual el presidente parece obsesionado. El presidente describió la historia reciente de Chile en la pelea contra el comunismo y mostró un orgullo considerable ante el hecho de que la amenaza comunista ha sido derrotada en Chile. El presidente recalcó que Chile ha estado solo en esta batalla y se quejó de que la política exterior de Estados Unidos los ha dejado varados. El congresista agregó que hablar con Pinochet era similar a hablar con el jefe de la John Birch Society [una organización de ultra derecha que se caracterizaba por sus posturas de anticomunismo extremo]”.

Si bien describe la calidez del encuentro, el cable no registra qué le dijo McCain a Pinochet. No hay ningún indicio de que el problema de los derechos humanos o el retorno a la democracia haya sido tratado en un momento en que las críticas sobre el particular arreciaban a raíz de la violenta represión de la que seguían siendo objeto en esos días los opositores a Pinochet.
Un segundo cacle diplomático desclasificado se refiere a una carta del entonces embajador Harry Barnes entregando más detalles del encuentro con Pinochet.

Además del documento chileno y el cable norteamericano citado más arriba, al menos otros cuatro documentos desclasificados se refieren al encuentro Pinochet-McCain y el interés de este último en Chile. La oficina de prensa de la candidatura de McCain dijo que no había nadie disponible para comentar la historia. El ex embajador Errázuriz, contactado por teléfono, dijo repetidas veces que “no es verdad” que McCain se haya reunido con Pinochet, y que en tal caso él lo habría sabido, agregando que el cable del Departamento de Estado era posiblemente un invento.

Las confesiones de Merino y Cubillos

De su encuentro con el almirante y miembro de la junta, José Toribio Merino, McCain transmitió un detalle político que la embajada halló útil. “La parte más interesante de la conversación, de acuerdo al congresista, fue la afirmación de Merino de que él y otros miembros de la Junta habían dicho recientemente a Pinochet que no debería esperar ningún apoyo de la Junta si decidiera ser el candidato presidencial en 1989”.

El año 1985 había sido el primero desde 1973 en que se vislumbraban posibles cambios. La oposición y algunos representantes de la derecha, con el aval de la Iglesia, habían consensuado el Acuerdo Nacional para la Transición a la Plena Democracia que buscaba pavimentar el camino para el fin de la dictadura. Si bien el acuerdo fue boicoteado por el gobierno, hubo diálogo entre la oposición y el general de la Fuerza Aérea, Fernando Matthei, y el tema de la candidatura única de Pinochet en el plebiscito fue llevado hasta la Junta de gobierno. Según la investigación recogida en el libro “La historia oculta del régimen militar”, ya en octubre Pinochet les había dejado claro a los comandantes en jefe que sería el candidato único aunque a ellos no les gustase y en noviembre Matthei le insistió en la necesidad de reformar la mecánica prevista para la transición, contando con el apoyo del resto de la Junta.

Pero nunca, hasta ahora, se había conocido de forma tan explícita la oposición del almirante Merino a los planes de Pinochet. Ni menos que, al plantear su opinión a McCain, estaba enviando el mensaje al gobierno de Ronald Reagan, como bien revela el cable.

-Merino agregó que las elecciones de 1989 no serían como se establecieron en la Constitución de 1980, sino que serían libres y abiertas entre varios candidatos. Describió la parte de la Constitución que habla de llamar a un plebiscito con un candidato único como algo ridículo e insostenible. La clara implicación fue que esa parte de la Constitución sería cambiada bastante antes de 1989. En respuesta a la pregunta del congresista sobre si Pinochet podría ser uno de los candidatos presidenciales en 1989, Merino afirmó que eso no sería el caso-, reportó la embajada en Santiago a Washington.

Tres años después, en 1988, Pinochet fue derrotado en un plebiscito en el que fue el único candidato. Las elecciones efectuadas al año siguiente abrieron paso un gobierno democrático. Una robusta lista de congresistas estadounidenses viajó a Chile a apoyar la transición a la democracia, incluyendo al senador Richard Lugar. McCain, entonces senador en su primer período, no regresó a Chile.

Pero Merino no fue el único que se sinceró con McCain y de pasó envió un mensaje a la Casa Blanca. El ex canciller Hernán Cubillos, quien había caído en desgracia en 1980 por el desaire del cancelado viaje de Pinochet a Filipinas, también hizo lo suyo. Según lo que transmitió McCain a Washington, Cubillos le dijo que estaba siendo considerado como candidato presidencial –de hecho su nombre sonaba en esos días-, pero lo que es más sorprendente es la actitud frente a la posible candidatura: “Cubillos dijo al congresista que se veía a sí mismo como un puente entre el actual gobierno militar y los políticos civiles, que podía por lo tanto esperar apoyo de ambos lados en 1989”. Incluso fue más allá y analizó la importancia del momento político para lanzar su candidatura, dando a entender que estaba plenamente decidido a correr por la presidencia.

Pinochet, se sabe, dispuso otra cosa.

sexta-feira, 24 de outubro de 2008

Bienvenidos a los «Estados Unidos Socialistas de América»


David Brooks
La Jornada

De pronto, la palabra «socialismo» está por todas partes; es como si uno se hubiese ido a dormir en el superpoder capitalista y despertara en un estado socialista denunciado por la ultraderecha, pero también por la llamada «izquierda» liberal. Mientras tanto, hay «radicales» por todas partes, sembrando aún más socialismo, más extremo, más, como dijo una mujer en un mitin, «antiamericanismo».

Y es que la crisis ha generado mucha confusión en el corazón del capitalismo mundial. Por ejemplo, el Gobierno de George W. Bush, promotor internacional del modelo neoliberal, nacionaliza parcialmente el sector financiero, y ahora está considerando una enorme inversión (tal vez de hasta 300 mil millones de dólares) en obra pública y/o subsidios estatales al sector privado para estimular la economía. Ultraconservadores en su partido denuncian esto como el «fin del libre mercado», el fin del «4 de julio» y el inicio del «socialismo» en Estados Unidos.

Apoyo estatal sólo para ricos

Los críticos liberales del mismo proyecto rechazan que sea socialismo, ya que todo el apoyo estatal es sólo para los ricos y, por lo tanto, lo califican de «socialismo empresarial».

En la contienda electoral, en tanto, la fórmula republicana de John McCain y Sarah Palin ha decidido que su mejor táctica para tratar de frenar la campaña del demócrata Barack Obama es regresar a los tiempos del macartismo, y tal vez a principios del siglo XX, y alertar contra la amenaza roja.

«Ahora no es el momento para experimentar con el socialismo», declaró la candidata a la Vicepresidencia en un mitin en Colorado, al caracterizar las propuestas fiscales de Obama. McCain denuncia que Obama ha dicho que quiere (¿listos? no se asusten): «Extender la riqueza más ampliamente». Peor aún, Palin, y a veces McCain, lo exageran más: Obama desea «redistribuir la riqueza», y eso implica, afirman, «socialismo».

McCain acusó que las propuestas fiscales de Obama implican una «redistribución de montos masivos de riqueza» y afirmó que «por lo menos en Europa, los líderes socialistas que tanto admiran a mi opositor son abiertos sobre sus objetivos».

McCain dijo a Fox News: «Creo que sus planes (de Obama) son la redistribución de la riqueza», y preguntado qué era eso, agregó: «Eso es uno de los principios del socialismo». Una y otra vez en los mítines acusan implícita o explícitamente a Obama y a sus socios de «socialistas», la gente empieza a corear «USA, USA, USA», como si fuera un talismán contra un demonio rojo.

«Tomando más de una pequeña empresa o pequeños empresarios o de una familia que trabaja duramente, y entonces redistribuir ese dinero acorde con las prioridades de un político, hay señas de socialismo ahí», ha advertido Palin.

Y otros siguen la corriente. La representante republicana de Minnesotta Michele Bachmann está preocupada «porque (Obama) podría tener perspectivas antiamericanas». Y demostró su nostalgia macartista al instar a los medios estadounidenses a investigar no sólo al senador Obama, sino a otros legisladores para «averiguar si son pro- América o anti-América».

Entre los mensajes de televidentes enviados a CNN, uno como éste: «Un triunfo de Obama es instalar a un socialista en la Casa Blanca». Hace unos días cuando Obama entró a un pequeño restaurante en un pueblo de Carolina del Norte, una mujer empezó a gritar «socialista, socialista, socialista ¡sal de aquí!», según reportó Reuters.

Obama rechaza la acusación y recuerda que «Warren Buffet me ha apoyado, Colin Powell me alaba, ¿y John McCain cree que estoy abrazando al socialismo?». Buffet es el capitalista más rico del mundo. Además, el «socialista» de Obama cuenta con más fondos donados a su campaña por Wall Street que McCain, y entre sus asesores se encuentran el ex secretario del Tesoro y alto ejecutivo de Citygroup Robert Rubin y el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker.

Así, mientras el Gobierno Bush promueve la que podría ser la intervención estatal en el «libre mercado» más grande de la historia, los candidatos republicanos acusan a su opositor de socialista, y analistas como Darrell West, director de estudios de gobernabilidad de la Brookings Institution, concluye que «por ahora el socialista más grande es George W. Bush». Es pues entendible que haya un poco de confusión aquí.

Tal vez es parte de un complot rojo para confundir a todos, donde nadie sabe quién es el verdadero socialista, o tal vez todos son socialistas, o tal vez nadie pero ¡ay nanita!; o tal vez los viejos socialistas estadounidenses del siglo pasado, como Eugene Debs, se están muriendo de risa de que esa palabra continué teniendo tanto poder y genere tanto miedo aun después de que se proclamara el fin de esa historia.

quinta-feira, 23 de outubro de 2008

A distinção entre a economia real e a especulação é uma falácia


Alain Badiou
Le Monde

Nas últimas semanas, fala-se freqüentemente da “economia real” (a produção de bens). E opõe-se a ela a “economia irreal” (a especulação), de onde viria todo o mal, visto que seus agentes teriam se tornado “irresponsáveis”, “irracionais” e “predadores”. Essa distinção é, evidentemente, absurda. O capitalismo financeiro é, há cinco séculos, uma peça central do capitalismo em geral.

Tal qual nos é apresentada, a crise planetária das finanças se parece com um desses maus filmes produzidos pela usina de sucessos pré-fabricados que chamamos hoje de cinema. Nada falta nele, incluindo as aparições que aterrorizam: é impossível impedir a sexta-feira 13, tudo desmorona, tudo vai desmoronar...

Mas a esperança permanece. Diante da cena, aterrorizados e concentrados como em um filme-catástrofe, a pequena quadrilha de poderosos, os bombeiros do fogo monetário, os Sarkozy, Paulson, Merkel, Brown e outros Trichet, gastam milhares de milhões. “Salvar os bancos!”. Esse nobre grito humanista e democrático surge de todas as gargantas políticas e midiáticas. Para os atores principais do filme, ou seja, os ricos, seus servidores, seus parasitas e todos aqueles que os incensam, um final feliz, eu creio, eu sinto, é inevitável, levando em conta o que eles são hoje e o mundo, e os políticos que os cercam.

Voltemo-nos antes para os espectadores desse show, a turba atônita que ouve como uma algazarra longínqua os gritos desesperados dos banqueiros, imagina os finais de semana fatigantes da gloriosa pequena tropa de chefes de governo, vê passar diante de seus olhos cifras tão gigantescas como obscuras, e compara tudo isso mecanicamente com os recursos com os quais vive, ou mesmo, para uma parte muito considerável da humanidade, a pura e simples falta de recursos que forma o fundo amargo e corajoso de sua vida. Eu digo que aí está o real, ao qual não teremos acesso enquanto não nos desviarmos da tela do espetáculo para considerar a massa invisível daqueles para quem o filme-catástrofe, num inesperado final água-com-açúcar (Sarkozy beija Merkel, e todo mundo chora de alegria), jamais passou de um teatro de sombras.

Nas últimas semanas, fala-se freqüentemente da “economia real” (a produção de bens). E opõe-se a ela a “economia irreal” (a especulação), de onde viria todo o mal, visto que seus agentes teriam se tornado “irresponsáveis”, “irracionais” e “predadores”. Essa distinção é, evidentemente, absurda. O capitalismo financeiro é, há cinco séculos, uma peça central do capitalismo em geral. Quanto aos proprietários e animadores desse sistema, eles só são, por definição, responsáveis pelos lucros, sua “racionalidade” é medida pelos ganhos, e não são apenas predadores, como tem o dever de sê-lo.

Não há, portanto, nada mais real na produção capitalista que seu estágio mercantil ou seu compartimento especulativo. O retorno ao real não seria, assim, o movimento que conduz da má especulação “irracional” à saudável produção. Esse retorno é o retorno à vida, imediata e refletida, de todos aqueles que habitam esse mundo. É a partir dessa posição que se pode observar sem fraquejar o capitalismo e o filme-catástrofe que ele nos apresenta nestes dias. O real não é o filme, mas a sala.

O que vemos, assim, retornando? Vemos coisas simples e conhecidas de longa data: o capitalismo não é nada além de um banditismo, irracional em sua essência e devastador em seu futuro. Ele sempre cobrou, por algumas curtas décadas de prosperidade selvagemente desiguais, com crises ou desaparecimento de quantidades astronômicas de valores, com expedições punitivas sanguinárias em todas as zonas consideradas por ele como estratégicas ou ameaçadas, com guerras mundiais por meio das quais sua saúde é refeita.

Deixemos ao filme-crise, assim revisto, sua força didática. Podemos ainda ousar, face à vida das pessoas que o assistem, nos vangloriar de um sistema que remete a organização da vida coletiva às pulsões mais baixas, à cobiça, à rivalidade, ao egoísmo? Fazer o elogio de uma “democracia” onde os dirigentes são tão impunemente os empregados da apropriação financeira privada que espantaria o próprio Marx, que já qualificava esses governantes, há 160 anos, como funcionários do poder do capital? Afirmar que é impossível tapar o buraco da segurança social, mas que devemos tapar, com bilhões, o buraco dos bancos?

A única coisa que podemos desejar nesta questão é que descubramos o poder didático nas lições que podem ser tiradas para os povos, e não para os banqueiros, para os governos que os servem e para os jornais que servem aos governantes, em toda essa cena sombria. Eu vejo dois níveis articulados deste retorno do real. O primeiro é claramente político. Como o filme tem mostrado, o fetiche “democrático” não passa de um serviço solícito aos bancos. Seu verdadeiro nome, seu nome técnico, como proponho há muito tempo, é: capital-parlamentarismo. Convém, pois, como múltiplas experiências começaram a fazer nos últimos vinte anos, organizar uma política de natureza diferente. Ela é e estará - por muito tempo ainda, sem dúvida – distante do poder do Estado, mas pouco importa. Ela começa, na base do real, pela aliança prática das pessoas mais imediatamente disponíveis para inventa-la: os novos trabalhadores vindos da África ou de outros lugares, e os intelectuais herdeiros das batalhas políticas das últimas décadas.

Ela se ampliará em função do que houver a fazer, ponto por ponto. Ela não manterá nenhuma espécie de relação orgânica com os partidos existentes e o sistema, eleitoral e institucional, que os mantém vivos. Ela inventará a nova disciplina daqueles que não têm nada, sua capacidade política, a nova idéia do que seria sua vitória.

O segundo nível é ideológico. É preciso inverter o velho veredito segundo o qual estaríamos vivendo “o fim das ideologias”. Vemos hoje, muito claramente, que essa pretensão não tem outra realidade do que a expressa pela palavra de ordem “salvemos os bancos”. Nada é mais importante que reencontrar a paixão das idéias e por ao mundo tal qual ele é uma hipótese geral, a certeza antecipada de um outro curso de acontecimentos totalmente distinto. Ao espetáculo maléfico do capitalismo, nós opomos o real dos povos, da existência de todos no movimento próprio das idéias. A motivação de uma emancipação da humanidade não perdeu em nada sua força. A palavra “comunismo”, que durante muito tempo nomeou essa força, foi certamente aviltada e prostituída.

Mas, hoje, sua desaparição só serve aos mantenedores da ordem, aos atores febris do filme-catástrofe. Nós iremos ressuscitá-la, em sua nova claridade. Que é também sua antiga virtude, expressa quando Marx dizia, a propósito de comunismo, que ele “rompia da forma mais radical com as idéias tradicionais” e que fazia surgir “uma associação onde o livre desenvolvimento de cada um é a condição para o livre desenvolvimento de todos”. Ruptura total com o capital-parlamentarismo, política inventada a partir do real popular, soberania da idéia: tudo está aí para nos tirar do filme da crise e nos remeter à fusão do pensamento vivo e da ação organizada.

quarta-feira, 22 de outubro de 2008

Lecciones de Chile

Martín Becerra
Página 12

El diario de Agustín, film de Ignacio Agüero y Fernando Villagrán, conmueve con uno de los fraudes más extendidos sobre el rol de los medios de comunicación: su pretendida autonomía. Estrenada esta semana en Buenos Aires en el marco del festival “DocBsAs”, la película expone la complicidad de grandes medios de comunicación no sólo con la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) sino también con un preludio de instalación de miedo, caos e inseguridad para que las fuerzas armadas allanaran su acceso al poder estatal.

Una dinastía de Agustines Edwards preside desde hace más de cien años el periódico de referencia en Chile: El Mercurio. La singularidad de El Mercurio, como explicó el domingo en Página 12 Horacio Verbitsky, radica en que conjuga el valor de la tradición periodística, su vocería y correspondencia con los intereses del poder económico y social, su liderazgo en las ventas en el mercado de diarios y su centralidad en la configuración de la agenda pública. Es hoy, como otros medios en la región, un grupo que controla buena parte de la producción y circulación de información en su país.

Pero su pasado lo condena. Un ex director del diario, periodistas entrevistados y portavoces de la dictadura pinochetista son contrastados en su testimonio con un contundente trabajo de archivo –a cargo de un equipo académico de la Universidad de Chile– para documentar las campañas de ocultamiento y tergiversación de hechos históricos por parte de El Mercurio y otros medios de comunicación. La publicación de “enfrentamientos” de personas que fueron en verdad desaparecidas y asesinadas por la dictadura; la perseverante operación de acoso y derribo del democrático presidente Salvador Allende en base a falacias; el aporte de más de dos millones de dólares de la CIA para El Mercurio (11 millones en moneda actual) para financiar el complot; y la interesada estigmatización de la movilización social como “comunista” o “pekinesa” son algunos de los casos retratados por un film de impecable factura técnica.

Dos meses después del golpe de Pinochet, el entonces líder del Partido Comunista Italiano (que era el mayor de Occidente), Enrico Berlinguer, planteó sus célebres “lecciones de Chile”, advirtiendo que la simple mayoría electoral no bastaba para comprometer a una sociedad con las transformaciones necesarias para superar la desigualdad. La “vía chilena al socialismo” que defendía el camino electoral y cuyo programa honró con su vida Allende, demandaban una mayoría cultural y política, sostenía un Berlinguer en tributo a Antonio Gramsci.

Precisamente el plano cultural y comunicacional puede enfocarse ahora a través de la penetrante lente del film El diario de Agustín. El Mercurio nunca revisó su complicidad con el golpismo y su manipulación informativa. Manuel Garretón interpreta en la película que asumir públicamente su responsabilidad implicaría para El Mercurio una reacción en cadena acerca de sus rutinas mismas de producción de noticias, lo cual conduciría a cuestionarlo en el presente. Y el presente está adiestrado en el lenguaje de lo políticamente correcto: después de muchos años, Pinochet puede ser aludido como “dictador” y no ya como “ex presidente”.

El Colegio de Periodistas de Chile sancionó en junio de este año a algunos de sus miembros involucrados en la producción de noticias falsas durante la dictadura. La investigación de la Universidad de Chile, las acciones del Colegio de Periodistas y la realización de la película remueven el fraude de la autonomía de los medios y permiten seguir extrayendo trascendentes lecciones de Chile.

El papel de El Mercurio durante la dictadura chilena

Horacio Verbitsky
Página 12

El domingo pasado, en la sala Lugones del Teatro San Martín se proyectó una película única en el panorama del cine americano, sobre el rol de la gran prensa en las tragedias políticas del continente. Su visión es de especial interés en este momento, cuando diversos gobiernos de Sudamérica que impugnan el modelo neoliberal del Consenso de Washington colisionan con medios que no conciben un cambio de ese paradigma, de los negocios y de las alianzas sociales asociados, como se vio en la Argentina durante la agresión agromediática a partir de marzo de este año.

El film se llama El diario de Agustín y sigue la trayectoria en los últimos cuarenta años de la empresa editora de tres diarios nacionales y veinte regionales de Chile, cuya nave insignia es El Mercurio, desde los tiempos de las reformas agraria y universitaria durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva hasta el actual mandato de la Concertación con la presidente Michelle Bachelet. Sus autores son el escritor Fernando Villagrán, quien fue subdirector de la ya mítica revista APSI durante la dictadura de Augusto Pinochet, y el documentalista Ignacio Agüero, quienes contaron con la colaboración de tres profesores de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile y de seis alumnos recién graduados que con esta investigación realizaron sus tesis de graduación, que serán publicadas en un libro el año próximo. En la Argentina no hay una empresa o un medio comparables a El Mercurio. Para tener una idea aproximada de su significación en la sociedad chilena habría que unir el tradicionalismo reaccionario orientado por los grandes intereses económicos y los contactos internacionales de La Nación, con la tirada y la penetración nacional de Clarín y con la conducta canalla de la editorial Atlántida, que participó en forma activa en los operativos de desinformación y propaganda negra de la dictadura militar.

Esa resultante actúa en un medio en el que no hay la diversidad de oferta periodística y cultural de nuestro país ni publicaciones independientes como este diario. Las hubo en abundancia antes del golpe y en los últimos años de la dictadura pero no subsistieron a su finalización, por la ostensible falta de apoyo de los gobiernos y los partidos populares, que prefirieron negociar un avenimiento con El diario de Agustín, el árbitro que define qué y quién existe en Chile. La dinastía que posee la empresa desde 1849 va por el quinto Agustín Edwards, que hizo lo imposible por silenciar la película. Litigó incluso por su título, pero los tribunales no le dieron la razón. Esta vez el productor se le anticipó en el registro de la marca, a diferencia de lo ocurrido hace unos años con un libro sobre la familia, cuyo título "El Mercurio miente" había sido registrado por Agustín Edwards V.

El Mercurio miente

Así decía el cartel que los estudiantes de la Universidad Católica colocaron en su entrada durante la larga toma de 1967, en demanda de la renuncia del rector. Es también el primero de los siete capítulos de este documental cuya difusión debería interesar a la televisión pública argentina. El diario de Agustín dijo que el movimiento era “de inspiración comunista” y que formaba parte de las “guerrillas universitarias”, aunque su orientador era el cardenal primado Raúl Silva Henríquez, un obispo más parecido a Jaime De Nevares que a Jorge Bergoglio. Los tesistas trataron de obtener la opinión de Edwards, que respondió que no concede entrevistas. Probaron entonces con Juan Pablo Illanes, el actual director. Recibió a las chicas muy cordial y besuqueiro. Alcanzaron a colocar las luces y las cámaras pero cuando escuchó la palabra documental se secó la transpiración y se rehusó a la entrevista. Quien habló largo fue el ex subdirector Arturo Fontaine, que reconoció que los ocupantes del ’67 “no eran comunistas, pero nosotros no entendíamos la diferencia entre un comunista y un socialista”. En 1970, cuando Salvador Allende fue elegido presidente, Edwards huyó a Estados Unidos y por medio de hombres de negocios amigos consiguió reunirse con Henry Kissinger y con el jefe de la CIA, Richard Helms, con quienes debatieron cómo evitar que Allende asumiera, contemplando para ello un golpe militar. Kissinger lo consultó con el presidente Richard Nixon y El Mercurio recibió financiamiento clandestino de ese gobierno por, al menos, dos millones de dólares, según los documentos desclasificados en los últimos años. Incómodo ante una pregunta sobre esos fondos, el ex subdirector Fontaine dice que “de haberlo sabido...” pero no completa la frase. Explica que le parece pésimo y que él tiene rectitud. Pero de inmediato sostiene que peor hubiera sido el acobardamiento porque la llegada de Allende fue un peligro para la democracia. Cuenta una anécdota personal que el realizador ilustra con imágenes elocuentes:

–Vimos la llegada de los sindicatos en masa, así que nosotros desaparecemos...

Fontaine admite que “el diario fue muy severo con Allende, que fue muy democrático, hay que reconocerle. Había una columnilla que yo escribía, muy agresiva con él (se ríe), pero respetaba la libertad de prensa, por lo que pudimos hacer toda la campaña”. Cuando los estudiantes le preguntan por la desaparición de los medios clausurados por la dictadura, El Siglo, Clarín, Puro Chile o Ultima Hora, Fontaine responde que la suspensión de la actividad de los competidores no fue una mala noticia. Las tapas de los diarios de Agustín proclamaban “Destruiremos todo intento de marxismo”, “O nos destruían a nosotros o los destruíamos”. La tapa del diario al día siguiente del golpe parece el poster de un sheriff, con los nombres y las fotos de las personas buscadas por la Junta Militar.

El guía de la sociedad

Cuando El Mercurio de Santiago cumplió cien años, una periodista del diario entrevistó al patrón. Raquel Correa le preguntó por que no usó su enorme poder para presionar a favor del estado de derecho que defendía en sus editoriales. Edwards responde que en aquellos años la investigación periodística era imposible y que las acusaciones que circulaban como rumores eran imposibles de confirmar. Lo refuta John Dinges, el corresponsal del Washington Post en aquellos años, que hoy codirige con Mónica González Mujica el Centro de Investigación Periodística, Ciper, donde se practica el mejor periodismo chileno. Autor de Los días del Cóndor, Dinges llevaba una cuenta semanal de las víctimas de la represión, suministrada por la Vicaría de la Solidaridad y otros organismos defensores de los derechos humanos. El abogado de la Vicaría Jaime Esponda explica que la Iglesia Católica había fijado como prioridad salvar a las víctimas, pero que el siguiente objetivo era acumular información para detener la política represiva criminal. Muestra los boletines Solidaridad, con los datos sobre los desaparecidos, que se enviaban a todos los medios, incluido El Mercurio. La secuencia se cierra con la tapa de uno de los diarios de Agustín: “Nueva felonía marxista ante los tribunales. No hay tales desaparecidos”. En 1987, la visita de Juan Pablo II terminó en un gran desorden cuando los carabineros comenzaron a repartir agua y bastonazos a opositores al gobierno. El Mercurio identificó en su tapa a “los violentistas del PC” responsables, con una foto tomada en la Universidad y otra en el Parque O’Higgins donde ocurrieron los disturbios. Sólo que no se trataba de la misma persona, por lo cual Edwards enfrentó un juicio por calumnias e injurias, en el que quedó claro que la CNI (que sucedió a la DINA) le había pasado los materiales para la falsa acusación. Hace cuatro meses el Colegio de Periodistas de Chile pidió perdón a los familiares de las víctimas de violaciones a los derechos humanos por la participación de periodistas en los montajes tramados por la dictadura. El Mercurio, guardó, y guarda, silencio.

La película va al centro de los casos, con preciso material documental y testimonios de los protagonistas y sus familiares. Sólo hay un opinator, y lo poco que dice es preciso y útil. Es el sociólogo Manuel Antonio Garretón. “La Universidad y el mundo latifundario eran los últimos reductos que le quedaban a la oligarquía. El Mercurio entendió que estaba en juego la finalización de la sociedad oligárquica. La sociedad iba en otra dirección y El Mercurio adoptó una posición extrema que tuvo consecuencias después, porque lo llevó a ser un diario antidemocrático y golpista. Y cuando promovió y justificó el golpe, no pudo sino defender todas las violaciones a los derechos humanos. Tiene una enorme responsabilidad en esas violaciones y es uno de los actores que no han reconocido esa responsabilidad. El Mercurio no tiene un recambio generacional que le permita renegar de lo que esa generación hizo, en la época de Allende pero también cuando la toma de la Universidad Católica. Tendría que negar toda su historia. Por eso, va a defender siempre las violaciones a los derechos humanos y nunca podrá ser portador de un mensaje libertario y democrático, aunque nos den columnas para opinar y a veces parezca pluralista. Su esencia es la de un Chile autoritario y derechista.”

Crisis global impacta a commodities en la región


AméricaEconomía


El cobre se ha desplomado más de 40% desde julio. El petróleo, fuente principal de ingresos para Ecuador y Venezuela, ha bajado más de 50%.

Las economías latinoamericanas probablemente empiecen a sentir el efecto de la desaceleración económica global esta semana ante la continua caída de los precios de las materias primas, un sector crítico para la región porque es una fuente clave de divisas.

Hasta ahora, los Gobiernos de las naciones de economías emergentes han respondido al impacto de la crisis financiera global interviniendo en sus mercados cambiarios con ventas de dólares y manteniendo sin cambios las tasas de interés.

"Como muchos bancos centrales de mercados emergentes no pueden bajar las tasas debido al riesgo de agudizar las salidas de capitales, muchos han recurrido a ofrecer liquidez a los mercados domésticos por medio de la venta de reservas internacionales, la reducción de los requisitos de reserva bancarios y el establecimiento de fondos para inyectar capitales a los bancos o comprar deuda corporativa", dijo en un informe RBC Dominion Securities.

"Todas esas medidas han representado pérdidas de reservas internacionales, particularmente en: Rusia, China, México y Brasil, reflejando sólo el comienzo del masivo desarme parcial de varios años de ingresos a los mercados emergentes que probablemente tome varios meses para desarrollarse", agregó.
Sin embargo, las economías latinoamericanas experimentarán volatilidad en los precios de las materias primas y verán las fisuras del deterioro de la salud de la economía global.

El cobre, que puede verse como un indicador anticipado de la economía, se ha desplomado más de 40 por ciento desde que tocó un récord a 8.940 dólares la tonelada en julio. El petróleo, fuente principal de ingresos para Ecuador y Venezuela, ha bajado más de 50 por ciento desde que llegó al récord alrededor de 147 dólares por barril en julio.

Los bonos públicos de Ecuador y Venezuela también probablemente sigan presionados, pues sus presupuestos están vinculados con el precio del crudo. En lo que va del año, esos bonos han perdido un 35 por ciento de su valor de inversión, de acuerdo con el Indice Plus de Bonos de Mercados Emergentes de JP Morgan (EMBI+).

Argentina, importante exportador de granos y carne, registró una caída de 54 por ciento en el valor de sus bonos en el año a la fecha. Las monedas y las bolsas también experimentarán volatilidad y continuarán siendo el foco de la atención de los funcionarios locales.

"En general, la política fiscal probablemente sólo será de ayuda marginal para respaldar la actividad. Varios ministerios de Finanzas ajustaron recientemente las proyecciones de recaudación para el 2009, como México y Colombia, y anticipamos que varios tengan poco espacio de financiamiento para medidas contra cíclicas, como Colombia y Argentina", dijo Barclays Capital en un informe.

Esta semana Brasil difunde datos de su balance de pagos para septiembre, que deberían empezar a reflejar el deterioro de los precios de las materias primas sobre los ingresos por exportaciones además de una menor perspectiva para la inversión extranjera directa porque las multinacionales sienten el impacto del ajuste del crédito y un menor flujo de caja, dijo RBC.

En México se prevén datos de inflación del Banco Central para la primera quincena de octubre y los analistas pronostican un declive.

terça-feira, 21 de outubro de 2008

Espanha e Chile buscam acertar contas com o passado

Maurício Thuswohl
Carta Maior

Juiz espanhol Baltazar Garzón ordena a abertura de 19 fossas comuns onde estão enterradas centenas de vítimas da ditadura de Franco. No Chile, general que comandou a Caravana da Morte em 1973 é condenado a seis anos de prisão, ao lado de quatro outros militares.

A sociedade e o governo brasileiros voltam a discutir com fervor a pertinência e a necessidade da aplicação de mecanismos de reparação às vítimas da ditadura militar. Ao mesmo tempo em que voltam a ganhar força no país as opiniões favoráveis à abertura de processos contra aqueles que praticaram tortura ou outros crimes contra a humanidade, dois episódios na Europa e na América do Sul trazem mais uma vez à tona um fantasma que incomoda muitos países: o acerto de contas com os crimes praticados pelo Estado em um passado recente que muitos prefeririam esquecer.

Na Espanha, o juiz Baltazar Garzón (o mesmo que levou o ditador chileno Augusto Pinochet à prisão) determinou na quinta-feira a abertura de 19 fossas comuns onde foram enterradas centenas de vítimas do governo do general Francisco Franco durante e após a Guerra Civil vencida pelo franquismo no final da década de 1930. No Chile, o general Sergio Arellano Stark, comandante da tristemente célebre Caravana da Morte que atravessou o país em 1973, foi condenado a seis anos de prisão na quarta-feira, ao lado de outros quatro militares que pertenceram ao governo Pinochet.

Membro da Audiência Nacional, espécie de suprema-corte da Espanha, Garzón se declarou competente para determinar a abertura das fossas, onde, segundo os depoimentos recolhidos ao longo dos anos, foram jogados corpos de 1936 a 1952: “A ação se justifica no contexto das investigações sobre os crimes cometidos contra a humanidade”, diz o juiz. Segundo Garzón, o caso diz respeito à Audiência Nacional porque implica figuras que já comandaram o estado espanhol, como o próprio Franco e outros 34 militares acusados de assassinato ou desaparecimento ilegal.

Quando o assunto é crimes da ditadura, se repete na Espanha a mesma queda-de-braço política que acontece no Brasil. Um exemplo disso é que a iniciativa de Garzón tem a ferrenha oposição da Procuradoria Geral da Espanha, sob o argumento de que todos os delitos referentes à Guerra Civil prescreveram com a Lei da Anistia aprovada em 1977. Baltazar Garzón, no entanto, não pretende voltar atrás: “Crimes contra a humanidade não estão incluídos na Lei de Anistia”, diz o juiz.

Talvez pelo fato de a Guerra Civil já ter acabado há 70 anos, a maioria da sociedade espanhola se coloca claramente a favor da exumação das fossas comuns do franquismo. Um dos principais jornais da Espanha, o El País reflete essa posição em editorial: “O mérito de Garzón, de conseqüências previsivelmente mais simbólicas do que jurídicas, é o de afirmar que, se estivessem vivos, Franco e seus lugar-tenentes estariam sentados no banco dos réus. O auto ordena, ademais, a exumação das fossas comuns apontadas pelos denunciantes, reiterando e preservando o papel que corresponde ao Estado no levantamento e na identificação dos cadáveres”.

Garzón já avisou que pretende ir mais longe, pois considera natural que, feito o reconhecimento dos corpos, suas famílias recebem algum tipo de indenização do Estado: “Os vencedores da Guerra Civil usaram o Estado para reparar as vítimas do lado vencedor. O mesmo não aconteceu com as vítimas do franquismo, perseguidas, presas, torturadas e mortas”, escreveu o juiz espanhol nos autos.

No Chile, o general Sergio Arellano Stark, de 88 anos, foi condenado a seis anos de prisão pelo assassinato de quatro presos políticos na cidade de San Javier, num dos inúmeros episódios macabros da Caravana da Morte, como ficou conhecida a “patrulha” comandada por Stark que, a bordo de um helicóptero Puma, varreu o Chile em busca de oposicionistas após o golpe comandado pelo general Augusto Pinochet e o assassinato do então presidente, Salvador Allende, em 11 de setembro de 1973.

Em 2 de outubro daquele ano, Stark ordenou à retirada da prisão e a execução sumária dos “simpatizantes do governo socialista” José Sepúlveda Baeza, Teófilo Arce Toloza, Segundo Sandoval Gómez e Leopoldo González Norambuena. Por estes assassinatos também foram condenados os militares Carlos Romero Muñoz (seis anos de prisão), Mario Cazenave Pontanilla, José Parada Muñoz e Julio Barrios Espinace (quatro anos cada, com benefício da liberdade vigiada).

Sergio Arellano Stark cumprirá sua pena numa prisão especial para militares em Santiago. Com sua condenação _ a 37ª determinada pela Corte Suprema por violação dos direitos humanos nos últimos três anos _ o Chile permanece como vanguarda dos países sul-americanos na tentativa de não deixar impunes os crimes cometidos durante as ditaduras militares que oprimiram o continente nas décadas de 1960 e 1970.

Acuerdo en Bolivia por nueva Constitución


Bolivia parece haber encontrado, a última hora, un posible camino de salida a la larga crisis política que desde hace meses enfrenta al Gobierno de Evo Morales con la oposición. Los líderes del Congreso, presionados por una multitudinaria movilización encabezada por el propio presidente, lograron un acuerdo para convocar a un referendo constitucional el 25 de enero de 2009 y que contempla, además, celebrar elecciones generales en diciembre de ese año.

El presidente boliviano, Evo Morales, estaría dispuesto a renunciar a un nuevo mandato con tal de aprobar en el Congreso Nacional el referendo sobre la nueva Constitución. El acuerdo supone, además de la convocatoria al referendo que Morales impulsa para conseguir el respaldo a una nueva Constitución, adelantar para diciembre de 2009 las elecciones generales.

Morales y el Movimiento al Socialismo (MAS) han renunciado a la reelección presidencial, según ellos para que la oposición dede de chantajear la aprobación de la Ley de Referendo Dirimidor y de Aprobación de la nueva Constitución Política del Estado (CPE).

El acuerdo entre oficialistas y opositores se ha producido en el mismo día de la llegada a La Paz de la multitudinaria marcha integrada por decenas de miles de seguidores del presidente, que han recorrido 200 kilómetros por el Altiplano boliviano para exigir al Congreso Nacional la convocatoria del referenco constitucional.

Los senadores del MAS, Félix Rojas, y del opositor Poder Democrático Social (Podemos), Luis Vásquez Villamor, han informado al finalizar una reunión de que se han logrado importantes acuerdos para responder al pueblo boliviano concentrado en Plaza Murillo tras la marcha multitudinaria a favor del referéndum.

Por su parte, el vicepresidente boliviano, Álvaro García, ha señalado que "se han hecho correcciones, superación de contradicciones y modificaciones en más de cien artículos presentes en la nueva Constitución", referidas a la estructura del Congreso, el régimen electoral, las autonomías, tierras, justicia indígena y el aprendizaje obligatorio de idiomas de pueblos indios, entre otros aspectos.

Según los cálculos del Gobierno, la consulta ciudadana (que tiene carácter vinculante) permitirá la aprobación de una nueva Constitución que dará más poder a los indígenas, prohibirá futuros latifundios y consolidará el control estatal sobre la economía. El texto consensuado establece la posibilidad de reelección inmediata por una sola vez, pero en el caso de Morales esto se aplicará con carácter retroactivo a su actual gestión.

A pesar del entendimiento en el ámbito político, no estaba claro hasta anoche qué alcances tuvieron los acuerdos sobre otras materias de fondo, como la descentralización autonómica, las reformas agraria y judicial, el manejo de los recursos naturales y el modelo económico que impulsa Morales, fuertemente resistido por los prefectos autonómicos que defienden su independencia política y económica del poder central.

El senador opositor derechista Carlos D'Arlach calificó al acuerdo como “un gran avance”, que atribuyó a la firmeza de la oposición, la flexibilidad del Gobierno y “el acompañamiento de gran valor de observadores internacionales”. Según fuentes de la oposición, el acuerdo contempla ajustes al texto constitucional negociados por el Gobierno sucesivamente con gobernadores regionales que piden autonomía, y con la oposición conservadora en el Congreso.

El humo blanco entre el Gobierno y la oposición estuvo precedido por violentas protestas en septiembre pasado, con el trágico saldo de una veintena de muertos y pérdidas multimillonarias. Tras las protestas, se inició un ciclo de diálogo para desbloquear el proceso de cambio constitucional, iniciado en 2006 con la elección de una Asamblea que sesionó hasta diciembre pasado.

segunda-feira, 20 de outubro de 2008

La depresión, una visión a largo plazo


Immanuel Wallerstein
La Jornada

La depresión ya empezó. Algo cohibidos, los periodistas siguen preguntándole a los economistas si será que tal vez sólo estamos entrando a una mera recesión. No lo crean ni por un minuto. Estamos ya en el comienzo de una depresión mundial de gran envergadura con desempleo masivo en casi todas partes. Puede asumir la forma de una deflación nominal clásica, con todas sus consecuencias negativas para la gente común. Es un poquito menos probable que asuma la forma de inflación galopante, que es simplemente otro modo en que los valores se desploman, y que es incluso peor para la gente común.

Por supuesto que todo el mundo se pregunta qué fue lo que disparó esta depresión. ¿Serán los instrumentos derivados, que Warren Buffett llama “armas financieras de destrucción masiva”? ¿O son acaso las hipotecas de segundo grado? ¿O los especuladores del petróleo? Jugar a las culpas no tiene importancia real. Eso es concentrarse en el polvo, como Fernand Braudel le llamaba, de los eventos de corta duración. Si queremos entender lo que está ocurriendo necesitamos echar un vistazo a otras dos temporalidades, que son mucho más reveladoras. Una es la de los vaivenes cíclicos de media duración. La otra es aquella de las tendencias estructurales de larga duración.

La economía-mundo capitalista ha tenido, durante varios cientos de años, por lo menos, dos formas importantes de vaivenes cíclicos. Uno son los llamados ciclos de Kondratieff que históricamente tenían una duración de unos 50-60 años. Y otros son los ciclos hegemónicos que son mucho más largos.

En términos de los ciclos hegemónicos, Estados Unidos fue un contendiente emergente de dicha hegemonía por ahí de 1873, logró su dominación hegemónica en 1945 y ha ido declinando desde los años 70. Las locuras de George W. Bush han transformado ese lento declinar en uno precipitado. Y ahora, estamos ya lejos de cualquier asomo de hegemonía estadunidense. Hemos entrado, como ocurre normalmente, en un mundo multipolar. Estados Unidos permanece como potencia fuerte, tal vez la más fuerte, pero continuará declinando en relación con otras potencias en las décadas venideras. No hay mucho que nadie puede hacer para cambiar eso.

Los ciclos de Kondratieff tienen una temporalidad diferente. El mundo salió de la última fase B del ciclo Kondratieff en 1945, y entonces vino el vuelco más fuerte hacia la fase A en la historia del sistema-mundo moderno. Llegó a su clímax cerca de 1967-1973, y comenzó su descenso. Esta fase B ha sido mucho más larga que las fases B previas y seguimos en ella.

Las características de una fase B de Kondratieff son bien conocidas y coinciden con lo que la economía-mundo ha experimentado desde los años 70. Las tasas de ganancia en las actividades productivas bajan, especialmente en aquellos tipos de producción que han sido más rentables. En consecuencia, los capitalistas que deseen niveles de ganancia realmente altos se inclinan hacia el ámbito financiero, y se involucran en lo que básicamente es especulación. Para que las actividades productivas no se vuelvan tan poco redituables, tienden a moverse de las zonas centrales a otras partes del sistema-mundo, negociando costos menores de transacción por costos menores de personal. Es por eso que comienzan a desaparecer los empleos en Detroit, Essen y Nagoya, y que se expanden las fábricas en China, India y Brasil.

En cuanto a las burbujas especulativas, algunas personas siempre hacen mucho dinero con ellas. Pero tarde o temprano las burbujas especulativas siempre revientan. Si uno se pregunta por qué esta fase B del ciclo Kondratieff ha durado tanto, es porque los poderes existentes –el Departamento del Tesoro y el Banco de la Reserva Federal estadunidenses, el Fondo Monetario Internacional, y sus colaboradores en Europa occidental y Japón– han intervenido en el mercado de modo regular e importante para llevar a puerto la economía-mundo –en 1987, al desplomarse el mercado de la bolsa; en 1989, en el colapso de los préstamos y ahorros en Estados Unidos; en 1997, en la caída financiera de Asia oriental; en 1998, por los malos manejos del llamado fondo de manejo de capitales de largo plazo (mundialmente conocido por su nombre en inglés Long Term Capital Management); en 2001-2002, con Enron. Aprendieron las lecciones de las previas fases B de Kondratieff, y los poderes existentes pensaron que podían vencer al sistema. Pero hay límites intrínsecos para hacer esto. Y ahora hemos llegado a ellos, como Henry Paulson y Ben Bernanke lo están aprendiendo para su vergüenza y tal vez para su asombro. Esta vez no será tan fácil, probablemente sea imposible, evitar lo peor.

En el pasado, una vez que una depresión daba rienda suelta a sus estragos, la economía-mundo se levantaba, sobre la base de innovaciones que podían ser cuasi monopolizadas por un tiempo. Así que cuando la gente dice que el mercado de la bolsa de valores se volverá a levantar, es esto en lo piensa que ocurrirá, esta vez como en el pasado, después de que las poblaciones del mundo hayan resentido todo el daño causado. Y tal vez así sea, en unos pocos años o así.

Hay sin embargo algo nuevo que puede interferir con este bonito patrón cíclico que ha sostenido al sistema capitalista por unos 500 años. Las tendencias estructurales pueden interferir con las tendencias cíclicas. Los rasgos estructurales básicos del capitalismo como sistema-mundo operan mediante ciertas reglas que pueden trazarse en una gráfica como un equilibrio en movimiento ascendente. El problema, como con todos los equilibrios estructurales de todos los sistemas, es que con el tiempo las curvas se mueven mucho más allá del equilibrio y se torna imposible regresarlas a éste.

¿Qué ha hecho que el sistema se mueva tan lejos del equilibrio? En breve, lo que ocurre es que a lo largo de 500 años los tres costos básicos de la producción capitalista –personal, insumos e impuestos– han subido constantemente como porcentaje de los precios posibles de venta, de tal modo que hoy hacen imposible obtener grandes ganancias de la producción cuasi monopólica que siempre fue la base de la acumulación capitalista significativa. No es porque el capitalismo esté fallando en lo que hace mejor. Es precisamente porque lo ha estado haciendo tan bien que finalmente minó la base de acumulaciones futuras.

Lo que ocurre cuando alcanzamos un punto así es que el sistema se bifurca (en el lenguaje de los estudios de la complejidad). Las consecuencias inmediatas son una turbulencia altamente caótica, que nuestro sistema-mundo está experimentando en este momento y que seguirá experimentando por unos 20-50 años. Como todos empujan en cualquier dirección que piensan que es mejor en lo inmediato para cada quien, emergerá un orden del caos en uno de los dos muy diferentes senderos alternos.

Podemos aseverar con confianza que el presente sistema no sobrevivirá. Lo que no podemos predecir es cuál nuevo orden será el elegido para remplazarlo, porque éste será el resultado de una infinidad de presiones individuales. Pero tarde o temprano, un nuevo sistema se instalará. No será un sistema capitalista pero puede ser algo mucho peor (aun más polarizado y jerárquico) o algo mucho mejor (relativamente democrático y relativamente igualitario) que dicho sistema. Decidir un nuevo sistema es la lucha política mundial más importante de nuestros tiempos.

En cuanto a las perspectivas inmediatas de corta duración ad interim, es claro lo que ocurre en todas partes. Nos hemos estado moviendo hacia un mundo proteccionista (olvídense de la llamada globalización). Nos hemos estado moviendo hacia un papel mucho mayor del gobierno en la producción. Aun Estados Unidos y Gran Bretaña están nacionalizando parcialmente los bancos y las moribundas grandes empresas. Nos movemos hacia una distribución populista conducida por el gobierno, que puede asumir modos socialdemócratas a la izquierda del centro o formas autoritarias de extrema derecha. Y nos movemos hacia conflictos sociales agudos al interior de algunos estados, debido a que todo el mundo compite por un pastel más pequeño. En el corto plazo, no es, de ningún modo, un panorama agradable.